EL TRIUNFO DE LA MUERTE
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Pieter Brueghel "El Viejo" (hacia 1530-1569)
Temple y óleo sobre tabla: 1,17 x 1,62 m.
Escuela Flamenca S. XVI


Para esta espeluznante tabla Pieter Brueghel se inspiró en uno de los temas literarios de las medivales "Danzas de la Muerte", donde se reflejaba el poder igualatorio de la muerte frente a los distintos estamentos sociales. En los orígenes de estas Danzas convergen diversas tradiciones -creencias, leyendas populares, fuentes devotas o doctas-.

Esta obra fue realizada alrededor de 1562, y estuvo en Amberes en las colecciones de Philips van Valkenisse. En 1774 figura en el inventario del Palacio de la Granja de San Ildefonso. Posteriormente, en 1827, pasó a pertenecer a las colecciones del Museo del Prado, Museo Real en aquellos momentos.

La pintura podría definirse como la visión de un gran paisaje de violencia, desolado, donde un ejército de la muerte devasta y arrolla a todo ser viviente. Brueghel organiza, de acuerdo a unas pautas concretas, el caos que forma esta avalancha de esqueletos. En la parte superior, la más amplia, enfatiza la destrucción de la naturaleza; es una superficie desértica causada por los incendios -influencia de la iconografía bosquiana- y ocupada por elementos de muerte o de tortura. La zona intermedia se llena de batallones de soldados de la muerte que arrasan a la muchedumbre: los cuerpos son agolpados, conducidos, apresados de diferentes maneras, machacados por la muerte.... En el primer plano, la escena parece individualizar la diversidad de jerarquías de la sociedad -el emperador, el cardenal, el peregrino, los jugadores o la pareja de amantes-, todos ellos víctimas del mismo vergudo: la Muerte. Ésta preside la escena cabalgando sobre un caballo famélico y con la guadaña en la mano; parece inspirada en el Apocalipsis "Miré y vi un caballo bayo, y el que cabalgaba sobre él tenía por nombre Montandad, y el infirerno le acompañaba...".

Este espectáculo apocalíptico lleva un mensaje claro: la muerte no perdona, extermina a todos los seres vivos; y Brueghel lo transmite a través del lenguaje pictórico.

En esta obra se han querido ver influencias de unos grabados sobre la Danza de la Muerte de Hans Holbein el joven, serie de imágenes que se reimprimieron varias veces en vida de Brueghel. Actualmente los historiadores encuentran conexiones de influencia de la tabla de Brueghel en algunas obras de José Gutierrez Solana para el que constituyó un impacto importante.



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